viernes, 18 de junio de 2010

Objetos perdidos














François Truffaut. "La nuit américaine". 1973


Cuando se pierden algunos detalles de la existencia, los efectos no suelen afectar al total de la integridad. El problema estriba en el mismo momento en que abandonamos ese saludable estado de alerta consciencia que nos hace crecer. Retrotraerse a los ámbitos de la peor adolescencia sentimental sólo nos reporta malestar y confusión. La construcción se desbarata, con el secreto deseo de que los cimientos pernanezcan en pie (ojos cerrados). Sabemos lo que debemos hacer, es tiempo de ponerlo en práctica. Es nuestro deber reconstruirnos a diario, ajenos a melodías lastimeras, transcender las trampas que, sin darnos cuenta, fabricamos nosotros mismos. El estado del bienestar no puede ser una ilusión sino la cotidiana aspiración, máxime en tiempos de crisis.

3 comentarios:

M dijo...

Soy mi peor heliotropo.
Me parece que a tu último texto lo ensucia la palabra crisis. A lo mejor sólo desde mi punto de vista, pero me parece que lo ensucia. Por lo demás es redondo. O cuadrado. O tiene todo eso de las razones goniométricas de un ángulo recto.

Antonio D. Resurrección dijo...

Suelo eludir lo evidente y/o particular pero no siempre me sale. Es un claro paralelismo entre el mundo económico y lo personal. Quizás demasiada tinta fresca. Tomo nota.

...In the clear of any forest... of Sarah, Jonathan and Paul...and the princess of England

La cuadratura del círculo

M dijo...

Creo que mi aversión a esa palabra viene de lo pasajero que contiene, o del exceso (de uso, de calibre, etc). Pero entiendo que ahí es insustituible. Y que el que a mí me suene así es un asunto pluscuampersonal (muy relacionado, intuyo, con el pánico a lo excesivamente dicho, venga de donde venga).

But the snow won't be the same.
Es totalmente domingo, no sé por qué, en esa canción. Como aquí, y como un poco en tu entrada.