lunes, 30 de noviembre de 2009

Nadia
















Marcel Camus. "Orfeu negro". 1959


Nadie lidera en esa demencial inconmensurable organización de los sueños, no existen jerarquías controladas ni limitaciones: la memoria se mezcla con el presente en una lucha fraticida. Herencia maldita que impide la transparencia del futuro. Una mala vibración, algún cable mal conectado que se perpetúa en el crepitar eléctrico, electric lash... Ninguna esperanza nívea, Nadja, ninguna melodía que sea capaz de encumbrar la luz del sol. La implosión de un silbido en otro amanecer roto.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Con-tacto

















- ¿Se puede cantar al amor como usted lo hace, de una forma tan romántica, en el siglo XXI?

- No sé. Yo elijo no unirme a la velocidad a la que hoy se vive. Vivimos en la época de la comunicación, pero la gente cada vez pasa más tiempo sola, o delante de su ordenador. Eso no es comunicación. Eso te impide comunicarte. Sentados en un bar, hablando de nuestras vidas, eso es comunicarse. Tengo móvil, uso el mail, pero soy consciente de que tengo que comunicarme directamente.

Richard Hawley

jueves, 19 de noviembre de 2009

Leviatán






















Gustave Doré. "Destruction du Léviathan". 1865

Tiempo de oscilación entre la medida de lo concreto y los pantanosos ámbitos de lo indeterminado. El concepto de la finitud irremisiblemente unido a un primer momento, verdadero generador de todos los dispositivos vitales, pura obsesión por perfilar y atar cualquier contingencia intelectual, existencial.
Un vaivén plausible, en la medida en que no se desdeñe la complementariedad de ambos elementos, ni acusemos un espíritu contradictorio. Los márgenes, lindes de una sólida construcción, repletos de detritus, terrenos propicios para la insensatez de lo prohibido, donde el miedo es capaz de transformar un ideal en genuina pulsación espúrea, canalla.

Si la fantasía precisa detalles, hay que recordar con el sabor amargo de la memoria, esa obscena metástasis, cómo el sensual colorido virtual acaba sumergido en las procelosas aguas abisales, más allá de la duda, ojos resecos de ilusiones o expectativas. Eterna lucha con un puro devenir.

Quién no siente sentir sin el contorno exacto del pensamiento.

martes, 17 de noviembre de 2009

Black is Back












Sun shines in the rusty morning
Once I had a good fly

Into the mountain
I will fall
Into the mountain
Ooooooh, yeah

Into the mountain
I will fall
Into the mountain
Ooooooh, yeah

Into the mountain
I will fall, I will fall...

Pixies. "Bird Dream of the Olympus Mons". 1991

domingo, 15 de noviembre de 2009

Eme


Sufjan Stevens. "You are the Blood". 2009

Cuando caiga la noche, recurriendo a los hábitos anestesiantes, simularé estar de su lado, efectuaré el ritual mil veces ensayado de comprender perfectamente aquello que no alcanzo a escuchar, asentiré con la cabeza mientras miro a un bombón por encima de su hombro, argumentaré cualquier excusa para distanciarnos del resto de los mortales, insinuaré que no existe otra opción más que la mía. Mis ojos ofrecerán confianza, afinidad mientras recuerdo las noches de pasión con "aquella otra mujer", reduciré el protocolo a una cuestión de horas hipotecadas, transmitiré la sensación de pertenecer-le, la justa confianza para que desciendan las inexistentes barreras. Ejerceré el baile de cortejo en las horas finales de la madrugada, teniendo a buen seguro su claudicación, absorberé su identidad, dejándola vacía, saciándome del glauco placer de lo intrascendente. Utilizaré todos y cada uno de los hábiles recursos que justo cree haber practicado conmigo. Con los primeros rayos luminosos de la mañana, daré a entender que me ha atrapado entre sus manos, mientras la sangre corre entre mis dedos...

viernes, 13 de noviembre de 2009

Histoire de Migalas

















No, no creo que sea exactamente ese color...tampoco creo que sea lo que busco, mezclando y mezclándome, aquel brillo plateado de su sonrisa, pudiera ser eso, sí, pero tampoco, pelos erizados de puro estremecimiento...
No puedo apartar esa otra mirada que hipotecó mi vida por muchos años (deberían prohibirlo)...aunque no sea eso, exactamente...

Tampoco puedo apartar las tomas falsas y el exceso de metraje, ese casting abominable que se traduce en prescindible y melifluo...
Sin duda alguna, no creo que en la sabiduría esté el camino de la redención, tampoco en el de la prudencia amordazada...No creo que la experiencia sirva en estos casos, no creo que exista un patrón que permita alcanzar la superficie...

No, no es ésa la chica, tampoco aquella, no resulta ser una divinidad, ni portadora de atributos de lo doméstico..., no existe un perfil hard-edge, definido, es inútil darle forma a una ilusión, sombra de la sombra...

No, no creo que el sistema de apertura sirva para congratularse con el mundo, no creo que la libertad sea una bolsa de plástico usada, tampoco en la compulsión seductora, ni en la "adicción" de prisioneros que presuntamente alimenta la autoestima...

Sinceramente, no creo que seamos más felices sin mirar, contemplar, respetar. Sin valorar las cosas en su justa medida, omitiendo las verdades ocultas que nos desnudan...

No, no creo que estemos hablando de un color púrpura valeroso, sensual, ni que la esperanza nos haga pensar en verde. No creo que los polvos y la carne al rojo vivo alivien nuestros problemas atávicos.
No creo que las mañanas arrojen luz anaranjada sobre una cama desecha...se trata de una aporía. No creo que la blue tristeza sea capaz de explicar la ausencia sin el remordimiento del egoísmo.

No creo que el tiempo ponga las cosas en su sitio, mucho menos que las termine estropeando. Qué fácil es abandonarse a lo esotérico, brazos cruzados, panda de cobardes sin sangre.

No creo en el zeitgeist, somos y hemos sido (son) así desde la noche de los tiempos. Déjense de tonterías, el truco es fácil de adivinar.

Me gustaría poder quedarme con algo, que no se escurriera de entre los dedos, una idea, un amor, un deseo, un hallazgo... me gustaría prescindir del "no", la única certeza disponible en tiempos de crisis. La vida misma.

Me gustaría, sin traicionarme a mí mismo, sin dejar de pensar.

martes, 10 de noviembre de 2009

El baile















Joseph Beuys. "I Like America and America Likes Me" (photo: Caroline Tisdall). 1974


Allá donde los sucesos terminan por torcer el itinerario, ese fluir algo pernicioso, catalizador de un fatalismo irreflexivo, residen parte de las problemáticas esenciales del intercambio.

Perder el guión, más extremo si cabe, perderse "en" el guión, o dejarse perder, trae consigo el vértigo, náusea a-gravitacional que trastorna, afecta al sistema inmune.

Son las consecuencias (casi aritméticas) de participar en ese juego impredecible, un balanceo que termina por descubrir las verdaderas entidades ocultas tras las máscaras. Si todo es representación, los resultados difícilmente se pueden cuantificar: perdedores y ganadores se mixtifican en una espiral infecciosa, baile demoníaco de actrices de reparto al ritmo de las mareas, sin pasado mensurable ni esperanza de futuro. Un punto de no retorno alcanzado tras la renuncia, apenas pactada, al compromiso. Quién necesita saber "la verdad" cuando el juego es pura farsa. La realidad casi disfrazada, muestra sus blancos y afilados dientes.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Falsificadora

















David Lynch. "Lost Highway". 1997


El abuso de la libertad de palabra. Argumentación de hipótesis, sin verificaciones previas (no interesa el contraste), sometida al capricho de las propias obsesiones, un escudo recubierto de cinismo. Espejo incapaz de auto-observarse. Verborrea desprovista de contención, ajena al pausado ejercicio reflexivo.
No nos interesa ser objetivos, armamos teorías instantáneas para salir del paso y alejar los reproches que nos puedan demandar, haciendo de la vida una simulación, esa perpetua extensión adolescente que prescinde de la responsabilidad.
Qué poco corre la impostura, medio de transporte de corto alcance para un egoísmo oportunista condenado al descrédito.

Democracy is very, merry...

viernes, 6 de noviembre de 2009

Maginot

















Philippe Garrel. "Les amants réguliers". 2005

Lo que en un principio, alarde de convicción, pudiera parecer sencillo, se torna "complicado", donde las miradas inquisidoras apuntan a una condición humana frágil, vulnerable, fragmentada en porciones de especulación a la deriva...

Todo intercambio termina por convertirse en confusión indeterminada, las manos que mantienen la distancia, en la certeza de que aquella barrera preventiva nos hará fuertes, inexpugnables ante la llamada del sentimiento. Pobres desgraciados, armados de un discurso en versión original poco convincente para sí mismos. Perdemos altura. Qué miserables podemos llegar a ser. Nada tan complicado como la contundencia de las pulsaciones. Mierda, tocado.

martes, 3 de noviembre de 2009

La náusea















Donal Milne. David Sylvian

Los ciclos son inevitables, claro, punto de partida y recapitulación de los aprendizajes adquiridos, o mejor, revisados, corregidos y aumentados. El lapsus que va de la sorpresa, leve quemazón, hasta el asentimiento, cada vez más estrecho, más certero, reduciendo al vector a un punto impropio, fin de trayecto por agotamiento mental. Verificación extenuante de un mismo proceso mil veces repetido con pequeñas variables matizadas. Hacer oídos sordos a las voces (esas sirenas) que juran entenderte, amarte hasta des-armarte, paladines del engaño y del autoengaño (aunque re-nieguen). Pena de muerte.
No necesitamos más rosas ni más regalos envenenados, no necesitamos más sonrisas "aquí no ha pasado, pasa nada", mentiras solapadas o ebria verborrea por franqueza. No necesitamos más noches de falsas sábanas revueltas, ni sexo hipotecado. No necesitamos un cariño cobarde que siempre llega tarde, cuando menos nos interesa y más interesa. No necesitamos que nos traten como a un paciente enajenado, habiéndose tenido la elegancia de obviar las grandes fisuras que, a modo de ramas retorcidas, evidenciaban sus bocas. Es ridículo y patético. No queremos repetir por enésima vez un camino repleto de condescendencia absurda, ahítos de ser "comprensivos" y "amables" con los demás, sin efecto recíproco: quid pro quo, quid pro quo.
Porque nuestro pensamiento y corazón son quizás demasiado puros, una arritmia perfecta en su deformidad luchando contra verdaderos espectros inconscientes. Autorretrato sin demandas de más aditivos.
Es inútil intentar engañar con el mismo viejo truco manido, dado que no nacimos para ser víctimas aunque acusemos cansancio, un malestar indefinido. No "amen" tanto, carajo, y respeten más.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Out of this World
















Roman Polanski. "Rosemary's Baby". 1968


"Mis personajes no son capaces de ir al mismo ritmo que el resto...pero yo mismo estoy medio loco y creo que todo el mundo está al borde de la locura. Simplemente no lo queremos admitir". John Cassavetes.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Suspicacia















"Nada tengo que envidiarte, tampoco que agradecerte..."
. Jota

Una suerte de desazón perturba el sólido equilibrio cuando las personas cercanas reaccionan de forma imprevista (?), ajenas a las expectativas, en forma de confianza, depositadas en ellas. Las voces que claman el individualismo anti-social se hacen más fuertes, a la espera de que el regusto amargo de la "pequeña traición" integre un penoso equipaje susceptible de ser eliminado, asumiendo la decepción como un boomerang de ida y vuelta.
Sin ilusiones no puede existir la probabilidad de la certidumbre pero tampoco del dolor en forma de resentimiento. Aparta la mano del fuego.