Valerio Zurlini. “La prima notte di quiete”. 1972
“… Oh my god
Oh you misconstrue all
The tactics
You must learn
To distinguish error
From my bait…”
No existen instintos a modo de algo espontáneo y visceral. Existe memoria personal aprehendida a corto plazo y una memoria adquirida de la especie en el contexto de su evolución como organismo.
No se confía en el instinto, se confía en la memoria de los sucesivos “instintos”.
“… Oh my god
Oh you misconstrue all
The tactics
You must learn
To distinguish error
From my bait…”
No existen instintos a modo de algo espontáneo y visceral. Existe memoria personal aprehendida a corto plazo y una memoria adquirida de la especie en el contexto de su evolución como organismo.
No se confía en el instinto, se confía en la memoria de los sucesivos “instintos”.