viernes, 22 de junio de 2012

Angst andaluz


























Lentejas los viernes. "Déjate de Disney". 2012
Diseño gráfico: Antonio D. Resurrección. La caja del diablo. 2012

La sustancia agridulce de los grandes perdedores que practican trayectorias-derivas en las angostas callejuelas andaluzas.

martes, 19 de junio de 2012

Frondoso



















Antonio D. Resurrección. S/t. 2011.

Como una melodía que se repite bajo los efectos anestésicos de los paraísos perdidos. Esa canción cantinela que se perpetúa en el fondo del cerebro, bajo la epidermis de una piel envejecida por el rencor, aquel que nunca se pudo lavar, aquel que nunca se pudo saldar. Un crescendo que se multiplica con el paso de los años, cuando volvemos la vista atrás y contemplamos un panorama de ruinas sepultadas por ese maremágnum de vegetación silvestre que pretende convertir en seductoramente romántico algo imposible de disfrazar. No existen lágrimas más amargas, por inútiles, que las vertidas con efecto retroactivo.

"Serpents in my mind
Trying to forgive your crimes
Everyone Changes in Time
I Hope he Changes this Time"


Sharon Van Etten. "Serpents". 2012

martes, 12 de junio de 2012

La cita


















The Hidden Love Songs Bross en Dirty Beaches











 I Break Horses
















The Rapture

Armados de una logística casi profesional, extraña, quizás, a otras necesidades domésticas, arribamos al PS'12 con la actitud de un peregrinaje anual embadurnado del dulce sabor de lo cotidiano, con la conciencia de la experiencia extraordinaria que se convierte en gratamente ordinaria.

En la jornada del jueves los imponderables fueron domeñados y la esperanzadora puesta de largo de Pegasvs sirvió de meeting point entre nuevas amistades con vocación de eternas. El grupo catalán es capaz de sintetizar todos los sonidos analógicos que quisiéramos desear para nuestras particulares producciones… Conscientes de lo que supone el concepto de pérdida multiplicado por cinco, decidimos prescindir de los prometedores Purity Ring y apostar por el vástago del legendario Ian Dury. Ese post-punk pop apenas macerado hizo que la tarde tornase prometedora con la presencia de propios y extraños. Unánime gratitud a Baxter Dury y su aplicada banda que supieron conectar a tan tempranas horas. Cayeron del otro lado de la balanza Peter Wolf Crier, poseedores de algunas canciones gratamente extrasensoriales y los aviesos  Field Music, en beneficio de un sólo tema de la música coyuntural de unos Friends que rozan peligrosamente el hype. No siempre se puede ganar.
Si existe algún hype unánimemente más inflado en los últimos meses ése se llama Grimes. La canadiense lo demostró en un verdadero festival del despropósito acústico y la puesta en escena, por llamarla de alguna manera, más bochornosa que se haya podido sufrir… Eso sí, aquellas "espontáneas" medias de encaje y bragas rojas al cielo se tornaron imborrables. Algo es algo. Lástima que no fueran de la protagonista, decididamente fuera de foco. Quizás mejor así.
Perdimos, de nuevo, a los cada vez más comerciales Death Cab for Cutie, extrañando aquellas maravillosas canciones pasajeras de un transatlántico que se hundió con los años. A favor, el lirismo retornador de Mazzy Star, con Hope Sandoval empequeñecida por el escenario y un sonido que propició la típica jaqueca post-viaje aéreo. "Fade on to you" funcionó como leve cauterizador aunque no definitivo… Vimos a Kindness en el ínterin de la migraña, generando anticuerpos ante tanto regreso a los noventas más prescindibles.
Después de reponer energías, sueño reparador inclusive, las expectativas de congraciarse con The XX resultaron tan altas como efímeras. La parquedad y lentitud de la materialización del repertorio, el flagrante delito de ir contra el público en "Crystalized", a sabiendas de que tu escenificación queda cuestionada, no hizo más que aumentar la animadversión de un respetable definitivamente derrotado ante la evidencia.
Y apareció Jason y la noche se tornó clara, cristalina y si a lo lejos sonaban cantos de sirenas por Franz Ferdinand pasados de bucle, el blues espacial sanador, regenerador de Spiritualized amortizó una noche de vaivenes musicales. Con el discazo "Sweet Heart Sweet Light" en las calles, fresco, potente, delicado y refinadamente pop, lleno de energía eléctrica, el legendario spaceman supo definir con precisión británica el camino que lleva desde el infierno de "Hey Jane" o "Mary" (caray, nombres femeninos) al flotar en un espacio de damas y caballeros. Las nanas lastimeras a la maniera "It's Too Late", el envolvente "Get What You Deserve", así como revisiones de unos cuantos clásicos al abrigo de un coro gospeliano que no dio crédito al ex abrupto del derribo de amplificadores, guitarra incluida, a modo de despedida de un concierto, por otro lado tremendamente centrado y vitalista.
Con el estilo que caracteriza a los que saben estar, decidimos poner broche final a la noche con semejante buen sabor de boca, escuchando en el recorrido a un John Talabot más accesible de lo habitual y ampliamente consensuado.

El viernes, repuestas las energías y el espíritu festivalero, decidimos ir en busca de un sol instigador, sufriendo por la banda catalana Cuchillo que estrenaban flamante nuevo disco, repleto de reseñas al rock progresivo andaluz y algún que otro tema con inconfundible estilo Brincos. De lo mejor y más prometedor del evento.
Mientras, en el San Miguel, Other Lives también hicieron méritos para dar esperanzas a un rock épico últimamente frecuentado por demasiadas bandas, con la objeción de la necesidad de una urgente madurez que despeje influencias demasiado evidentes. La elección, una vez más, obstaculizó disfrutar de Fasenuova, banda ejemplar a tenor de la paciente supervivencia en el proceloso y cada vez más contaminado mundo musical.
Cumplimos la cuota de revisión musical con The Chameleons, ajustados como un guante a un período de la música ahora reivindicados por muchos. Dirty Beaches pusieron el aceitoso contrapunto, retrotrayéndose unas cuantas décadas al rock y roll más turbio y elemental, algo parecido a un cruce posible entre David Lynch y Elvis Presley. En el ínterin, le dimos una vuelta al tan abigarrado como extremadamente clásico Rufus Wainwright, no cedimos a la posibilidad de la Faithfull en el Auditori y nos dirigimos al recoleto ATM para ver a los noveles I Break Horses que mantenían los déficit vocales, evidentes en el pasado Loop festival, aunque supieron crecer con esos ya reconocidos espléndidos temas. Sufrimos la pérdida y curiosidad de la puesta en escena de Lower Dens, una formación magnífica repleta de creaciones intensas, sabios mezcladores de la experimentalidad germana con el folk americano. En el mismo escenario aparecieron The War on Drugs, otro gran descubrimiento personal, en buena línea con esa, casi omnipresente, mixtura de Krautrock y las aguas tradicionales del rock americano, llámense Dylan, Springsteen. Una conjunción, a priori extraña e impredecible, se tornaba en manos de los de Philadelphia en un despliegue de canciones incontestables que hicieron disfrutar a los feligreses. Cada vez más grandes y positivamente expansivos.
The Cure, el gran monstruo del pop de las últimas décadas, sometieron al respetable a una tortura difícilmente calibrable en extensión, a pesar de los grandes clásicos de siempre, mezclando aquellas añorados principios oscuros con la ligereza de las producciones de media carrera y los prescindibles momentos más recientes. Generosidad y también tour de force como antítesis de la saludable digestión y disfrute.
A partir de ese empachoso viacrucis inabarcable, la noche se tornó juguetona y bailarina merced al buen hacer de The Drums, cada vez más engranados y efectivos, demostrando que los festivales están concebidos por y para su música, con un público entregado y abundantes temas poseídos del maravilloso espíritu pop. Hasta se atrevieron con su auto-denostado "Let's go Surfing", a sabiendas de que su prestigio está más que verificado. Las yuxtaposiciones cobraron a cuenta la épica de M83 y Death in Vegas, formación que ha sabido regresar, a pesar de muchos, con una dignidad envidiable y llena de vitalidad. Pero el decurso de los acontecimientos nos hizo olvidar aquellas bajas con el espléndido concierto de otra formación que ha regresado bajo la fuerza de los vientos mediante el sabio espíritu que conjuga disco, punk y rock. The Rapture ejecutaron un concierto imborrable, inenarrable. Nos hicieron bailar, nos hicieron vibrar, sentir y sobre todo, nos hicieron reír y soñar, más allá de las coyunturales asistencias embriagadoras, a expensas de Luke Jenner, maestro de ceremonias inspiradísimo.
Tras el subidón adrenalínico, decidimos cerrar la jornada, disfrutando de la esperpéntica comunión de esos dos bribones sudamericanos llamados Matías Aguayo y Rebolledo, envolviéndonos en su retórica lisérgica de ritmos que orillan en la cultura popular, los chistes fáciles y la electrónica más repetitiva, contemplando un amanecer bajo los ecos de cierta ceremonia inquietante ritual. La luz cegadora del día y el frescor marítimo como telón.

Al traspiés, dándole vueltas a un reloj exprimido, en la tarde del sábado corrimos hacia el Fòrum, presas de un horario excesivamente ajustado. Y apareció ella, horario vespertino, distante, irónica, díscola... armada de comentarios que invitaban poco a la comunión. Aquel "Tramp", epítome de lo que Sharon Von Etten puede dar de sí, nos cautivó, más allá de que las almas estuvieran rendidas de antemano. Lejos de aquel juego maniqueísta, "I'm Wrong", la víctima que se convierte en verdugo de su respetable, desgranó algunos de sus trucos de magia dotados de una seguridad y templanza digna de elogios. La siguiente cita, unos prometedores Autumn Comets bajo el escenario Mint de los que destacaba ese extraordinario bajista llamado Mario Pérez. Convencidos de que era la mejor hora para disfrutar de Jota, iniciamos la fatigosa excursión hasta el escenario Mini y si el día anterior lo vimos dando tumbos delante de las embarcaciones, esta vez se nos mostraba entero y efectivo. Desechando esos resabios a lo Kiko Veneno que nos bajan la libido, el Grupo de Expertos apuntan maneras sureñas, en su más amplia acepción, con letras imbuidas de lo doméstico sumamente resultonas. Cuando la idiosincrasia andaluza conjuga con los clásicos anatemas planeteros, los resultados rozan lo sobresaliente, como en la inefable "Misionero de dios". Hasta tal punto fue el cautiverio que llegamos tarde a la puesta en directo del nuevo disco de Atlas Sound, viacrucis mediante. Al parecer estuvo disfrutable y dicharachero.
De nuevo, desde las antípodas escénicas, otro traslado forzoso hasta el maldito escenario Mini, donde Beach House confirmaron su buen estado musical, que no anímico, con un aforo repleto, a pesar de que su dream pop no resulte, en un a priori prejuicioso, el más indicado para un festival. Y aparecieron "Norway", "Lazuli"… haciéndonos flotar en una nube de melancolía azucarada que se prolongó en el resto de su praxis.
Volvimos a cruzar el Mississippi para disfrutar de Chromatics, primos carnales de Beach House, aunque dotados de un repertorio más ecléctico que el de los de Baltimore, un arma de doble filo que si despista algo en el disco, por variedad y extensión, se torna más comprensible y entera en el directo. Dos versiones de Kate Bush y Neil Young a modo de epílogo.
Perdimos la cuenta de las veces del camino recorrido. En ese perverso juego entre el escenario Pitchfork y el Mini, visita obligada a Yo la Tengo, a pesar de que siempre nos dejan la sensación de que el exceso de distorsión aplana un repertorio mucho más rico y variado. Esos medios tiempos, reivindicados en cada encuentro, que tienen la insensatez de obviar deliberadamente. Como si el nivel de decibelios determinara la calidad.
Un poco anestesiados por un concierto sordo y las numerosas travesías trans-escenari, acudimos al Justice Live con la necesidad imperiosa de pasarlo bien. Y eso fue lo que ocurrió. Estos dos franceses saben cómo encandilar al público, con una puesta en escena incontestable, paradigma de todos los clichés imaginables del mundo del rock. Ese teatro postmoderno hiperbailable, al mismo tiempo irónico y creíble, reactivó sobremanera una velada que venía excesivamente discreta y gris para ser la noche señera del festival.
Saldadas las cuentas con The Drums, Beach House y alguna que otra banda sacrificada en anteriores convocatorias, nos dirigimos al ATP con la oscura intención de disfrutar de la pinchada, broche apocalíptico, de Dj. Coco. Conjunción de hits elegantes y sabios con confetti y serpentina a modo de adiós. Haciéndonos olvidar de Washed Out o Neon Indian, gastando los últimos cartuchos de un festival del que nos cuesta despedirnos y al que echamos mucho de menos los once meses restantes.

Primavera Sound'12. Barcelona. Mayo-junio 2012.

martes, 5 de junio de 2012

"Mareo" verde




















Y vengan eslóganes trillados, y vengan lacios lacitos y camisetas verdes (para solaz de las empresas de merchandising que se están poniendo las botas a rebufo de la estulticia) y vengan talleres y cartelitos, en petit comité, para que la sociedad termine de entender y los políticos acaben rectificando (dentro risas)… Muy formativo e instructivo todo…
Una suerte de inconsciente placebo ante la gravedad de los acontecimientos, parálisis cerebral que merecería que el colectivo de docentes viese reducidas (más) sus nónimas en proporcional a su capacidad de "reacción".
Verde laxitud antes que esperanza. Qué "educación" más triste, pusilánime y cobarde.

martes, 29 de mayo de 2012

Doméstico



















Antonio D. Resurrección. S/t. 2011

La condición de lo familiar, estado aparentemente irreversible que, precisamente por este hecho, se resuelve difícil de aprehender, autogenera una dinámica engañosamente conciliadora. Adormece los sentidos y facilita que las defensas se tornen más vulnerables a los imponderables del destino.

lunes, 14 de mayo de 2012

Hipnagógica

















Antonio D. Resurrección. S/t. 2011 

En ese correr se escapaba la vida, en ese correr manteníamos el pulso vital, en ese distanciamiento alcanzábamos cierta separación del firmamento, respirando un aire más limpio si cabe, henchidos de un egoísmo saludable, anestesiando el rumor de lo cotidiano con perspectivas impredecibles, una permanente egresión, ajenos al deambular prosaico de la gran masa... En ese correr lo perdimos y lo ganamos todo.

jueves, 10 de mayo de 2012

Las sierpes





















Jean-Luc Godard. "Week-end". 1967

En la creencia de que contemplando los errores de los demás medramos, al amparo de la complicidad de terceros, existe un crecimiento impostando, esclerótico, falto de la suficiente energía como para ser creíble, por uno mismo, por extensión, por los otros. La confianza en hábitos viciados de un ritmo especular que permite pocas concesiones a la autenticidad, forja la leyenda de presuntas personalidades que serpentean el sustrato elemental autorreflexivo, el verdadero elixir de la autenticidad.

viernes, 4 de mayo de 2012

Antígeno 2














La caja del diablo. Comunicación audiovisual. 2012

La reincidencia como epítome de la condición vehemente. First of my Kind

miércoles, 25 de abril de 2012

Tres

















Antonio D. Resurrección. S/t. 2012

Ahí están, las tres luces, como permanente referencia para viajantes desorientados. Entes marítimos acostumbrados a recibir embarcaciones a la deriva, última escala de itinerarios trazados con el pulso firme de la vehemencia...
Tres focos que cumplen el axioma de la tríada, el triángulo divino que inscribe al círculo vicioso, contaminado de las situaciones bucle, aquella añoranza utópica de Agrippa metamorfoseada en tres halos lumínicos conciliadores, con una miríada de sueños apenas esbozados, el ensayo previo a la experiencia in-consciente de la realidad. Las aspiraciones nunca tuvieron mejor escolta.

jueves, 19 de abril de 2012

Devaluado





















Dziga Vértov. "El hombre de la cámara". 1929

Apenas concluye la decepción comienza la post-decepción, el espíritu desabrido de una revolución descafeinada que pierde aliento en cada manifestación, en cada estadio de voluntad enmascarada. Progresión geométrica de pragmático escepticismo, trasunto proporcional a las mermadas energías adscritas a una transparente ilusión.

jueves, 12 de abril de 2012

La noche oscura




























Antonio D. Resurrección. "_m_r _st_v_l". 20 x 20 cm. 2012

Comienzan las jornadas de grandes contrastes, mediodías prometedores y tardes apocalípticas, tormentosas que auguran noches agitadas, permanente vigilia. Donde los sueños, esas planificaciones de una posteridad cada vez menos previsible, más indeterminada, contaminan los cuerpos adormecidos por un invierno parco en expectativas...
Vuelven los días de miradas borrosas y cansancio visual, edulcorados con el ebrio fármaco social, el complemento vitamínico de las mangas cortas y las minifaldas de vértigo, un angst post-Pascua que paradójicamente remite a la resurrección de los cuerpos, la realimentación de una sana esperanza metamorfoseada en líneas por trazar.

jueves, 29 de marzo de 2012

Síntoma


Soap & Skin. "Boat Turns Toward the Port". 2012

Las raíces crecen, sorprendentemente, tras soportar mareas de vientos desabridos, lluvias torrenciales y rayos solares implacables, se expanden a lo largo de la turba, ocultas bajo el manto terrestre, tejiendo una trama de vínculos que nos arrastran, indefectiblemente, hacia una sola dirección, con el tiempo como adversario. Así queda dispuesta esa red, tan dilecta a la pasividad de los que esperan la revelación epifánica en medio de un océano sedente, mientras la ilusión del progreso apenas roza la superficie, quedando sepultada por los vastos efectos del recuerdo.

martes, 27 de marzo de 2012

La trascendencia



















Medir el fracaso siempre nos condena a sensibilizar los resortes de la memoria, en aquellos capítulos que resuelven acertadamente una difícil encrucijada y en los que, a pesar de los sacrificios, las energías se dispersan sin solución…
La repetición suele ser frecuentada por adjetivaciones negativas, entendiéndose que el retorno a la misma secuencia no es más sinónimo que de carencia creativa, de insalubridad.
Así, el desarrollo en el tiempo de una actitud constante y una propuesta hermética tendría que devolverle a la repetición el rango relevante que merece.
Y si las cuestiones estéticas se confunden y entremezclan con las vitales, entonces no nos queda más que aceptar la extraordinaria relevancia de las propuestas que orillan en estos apasionantes dilemas.
La legendaria banda de Duluth, lejos de anestesiar o entretener vacuamente, sigue demostrando y evidenciando la frágil línea que unen ambos mundos, en cada solemne actuación, en cada nuevo trabajo, descubriendo en aquella repetición liberadora, los delicados matices de la condición humana, mutados en riffs a los que casi les falta el aliento, atemperados por compases devaluados, redimidos por los acogedores coros vocales de una Mimi Parker cada vez más extra-ordinaria, sin perder un ápice de la humanidad que se escapa por entre cada acorde que pronuncia la banda. La palabra y el sentimiento metamorfoseados en verbo cauterizador.

Low. Teatro Central. Sevilla. 26.03.2012

miércoles, 21 de marzo de 2012

Expansión


Damien Jurado. "Museum of Flight". 2012

Damien ha derivado a una, tan saludable como enérgica, sicodelia americana clásica que no desdeña el filón creativo (esas perlas negras) de su vena folk-singer. Pedíamos a gritos una banda, en directo, desde los tiempos del excelso "Caught in the Trees". Y todo por seis euros, en Cádiz, una vieja señora que cada día está más guapa...

Damien Jurado. Aulario de la Bomba. Cádiz. 20.03.2012

jueves, 15 de marzo de 2012

Antígeno

















La caja del diablo. Comunicación audiovisual. 2012

Vuelve Dj. ADR, con más indie antígeno contra el anestesiante cloroformo hispalense o el valor de la música contemporánea como agente de progreso cultural.

viernes, 9 de marzo de 2012

Un caballo






















 Federico Fellini. "Otto e mezzo". 1963

Y de quien ha tenido un reino nadie puede esperar que su actitud sea pusilánime, conformista, y de quien ha poseído riquezas inefables no cabe la duda de su necesidad de plenitud, una ambición ajustada al nivel de sus conquistas…

Y si el futuro no deparase más que trayectorias quebradas, inclinadas y el polvo amarillo del recuerdo convirtiera las imágenes en una vano espectro inconsistente, una melodía que no acaba de romper, habría que volver la vista, contemplar las retorcidas sendas del camino, aceptar que en el mismo hecho del recorrido existe una victoria implícita, el tesoro tan valioso como amargo de la experiencia.

martes, 6 de marzo de 2012

A la deriva














Antonio D. Resurrección. "Arrebato #2". 100 x 50 cm. Fotografía. 2012

Vigésima primera exposición individual de Antonio D. Resurrección, continuadora del proyecto "Emergencia" (2006).

Un fulgurante reflejo lumínico habita en cada uno de los elementos que nos rodean, la tradicional fuente de sabiduría tan valorada por siglos de cultura occidental, pureza desmedida no exenta de innumerables trampas y reversos. La cara oculta del sol puede llegar a reflejar menos incógnitas que su parte (más) visible. De esta manera, la esperada revelación es capaz de producir el efecto contrario, un anestesiante halo cegador.

Emergencia
es el proyecto que viene desarrollando, desde 2006, una línea discursiva centrada en las estrategias antivisuales y el concepto de no fotografía como argumento ético frente a las propuestas excesivamente centradas en la hipervisibilidad de la representación ("realismo reaccionario"): ejercicios de estilo puramente formalistas, técnicos, faltos de una sustancialidad alarmante. Otro apéndice más de las numerosas manifestaciones sociales que reflejan la vacuidad como signo de los tiempos.
En A la deriva, aquellas preocupaciones artísticas se fusionan, como no podría ser de otra manera, con otras que orillan en la condición humana. Así, la futilidad de la personalidad, de la identidad exclusiva, condicionadas por los ciclos vitales se reflejan en el vídeo Vena Cava, al igual que la glauca desintegración del individuo social y su orientación existencial en Bandera Bianca, los sentimientos perentorios convertidos en ingravidez afectiva en _m_r _st_v_l, o el poder omnímodo del erotismo que conjuga deseo, mirada y conocimiento en Arrebato. Todas ellas resultan ser nuevas ramificaciones del entramado de la serie Emergencia que inciden en el complejo proceso perceptivo, la ambigüedad del conocimiento y el magnético e irrefrenable impulso de lo voluptuoso.


"A la deriva". 02 de marzo / 04 de abril de 2012. La caja habitada. Sevilla

lunes, 13 de febrero de 2012

La pena máxima









Batalla de Stalingrado. 1943

Misionero de Dios,
por el mundo si la encuentras,
dile que la perdono
pero que no quiero verla.

Si la ves por ahí,
dile que yo no la olvido.
Pero que es mejor que
siga por su camino...

Fijate si aún
tiene rojo el pelo.
Porque es así,
como la recuerdo.

Y pregúntale
si aún se acuerda.
Por que yo no puedo
olvidarme de ella...

Dale de mi parte este abrigo
para que se resguarde del frío.

Si la ves por ahí en algún sitio,
le dices que sigo aquí,
esperando que vuelva conmigo.

Dale de mi parte este abrigo
para que se resguarde del frío.

Si la ves por ahí en algún sitio,
le dices que sigo aquí,
esperando que vuelva conmigo.


Grupo de expertos Solynieve. "Tú, misionero de dios". 2012

martes, 31 de enero de 2012

That's the risk-song

Michelangelo Antonioni. "Zabriskie Point". 1970

Y si los momentos de furia desatada, de ira incontrolada, de pura visceralidad y desatino fueran más comedidos que la propia reflexión y la retórica analítica…
Y si el raciocinio y la mesura nos condujeran a conclusiones mucho más completas, desarrolladas y, por tanto, más efectivas en su dimensión ponzoñosa que aquellos desbarres de verborrea desproporcionada…
Y si la inteligencia fuera un motor diabólico de asociación de hechos y concatenación de conclusiones ineluctables para los que la animalidad que habita en nosotros no estuviera preparada…
Y si la condición bestial fuera más educada, permisiva que la propia verdad…

miércoles, 18 de enero de 2012

La cascada

Marcel Duchamp. "Étant donnés". 1946-66.

Desde las puertas del cielo, allá en lo alto, se pueden divisar territorios casi olvidados por la pátina del resentimiento. Un selvático promontorio, remanso de paz para las almas erosionadas en la permanente circularidad de los acontecimientos. Trayectorias que, lejos de invitar al acomodaticio uso del conformismo, reduplican esa energía fuertemente mermada por el necesario recurso del aprendizaje afectivo. La vehemencia y la fe, paradigmas de la grandeza del ser humano.
Si como se dijera, la verdad tiene estructura de ficción, los mejores actores, aquellos dotados de la fuerza incombustible de los vientos, quedan abocados a protagonizar la mejor historia posible, la de un amor verdadero.